Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Al son que le toquen bailan.
Principio quieren las cosas.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Agua estancada, agua envenenada.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
El tiempo vuela, que se las pela.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Faldas largas, algo ocultan.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
En la necesidad se conoce la amistad.
Se oye mal pero descansa el animal.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
La caridad empieza por casa.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
El buen hijo a su casa vuelve.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Madre pía, daña cría.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Indio con puro, ladrón seguro.
Casa mal avenida, presto es vendida.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Cada día, su pesar y su alegría.
Gran calma, señal de agua.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
No muevas lo que esté bien.