Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Hablar bajo y obrar alto.
Muchas hormigas matan un camello.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Fraile convidado echa el paso largo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Cada gallina a su gallinero.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
A cabo de rato, Andújar.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Haz bien y no mires a quien.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
A burra vieja, albarda nueva.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
La felicidad es como un león insaciable
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El que tenga tienda, que la atienda.
Se las sabe por libro
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Donde entra beber, sale saber.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Cazador con levita, quita, quita.
Quien acomete vence.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Burro suelto del amo se ríe.
Hombre refranero, medido y certero.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.