Agua y sol, tiempo de requesón.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Cada día verás quien peque y pague.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Barájamela más despacio.
Bien vestido, bien recibido.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Irse con la soga entre los cachos.
A falta de trigo, venga centeno.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Boca ancha, corazón estrecho.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El que bien vive, harto letrado es.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.