Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
El vino comerlo, y no beberlo.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Enero, claro y heladero.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Bodas largas, barajas nuevas.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
El comedido sale jodido.
La actividad es la mercancía más conveniente
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Bollo crudo, engorda el culo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
El frío conoce al encuero.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Se las sabe por libro
Los vicios no necesitan maestro.
Una rata dentro de una tinaja.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.