Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cenó carnero y amaneció muerto.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Romero ahíto saca zatico.
El gusto se rompe en géneros.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Contigo, pan y cebolla.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Quien acomete vence.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Quien siembra, siega.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
El papel puede con todo.
Madruga y verás; busca y hallarás.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Comer sin vino, comer canino.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Más vale una imagen que cien palabras.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Amanecerá y veremos.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Me importa un comino.
Casarás y amansarás.
El vino en jarro cura el catarro.
Hacerse de la vista gorda.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Cada quien, con su cada cual.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.