Un loco hace ciento.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Calumnia, que algo queda.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
La casa caída, el corral agrandado.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Hacer el primo.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Casa y potro, que lo haga otro.
Obras vea yo; palabras, no.
A fullería, cordobesías.
Hacer la del humo.
El que no mira, suspira.
Me doblo pero no me quiebro.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Carnero, comer de caballero.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Donde dije digo, digo Diego.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Se te cayó e cassette
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Lo que se ve, se aprende.
A ruin, ruin y medio.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Hacer castillos en el aire.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Obra hecha, dinero espera.
Boca de verdades, cien enemistades.
Casa ordenada, casa salvada.
Tal para cual.
A cabrón, cabrón y medio.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.