La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
De día beata, de noche gata.
Mujer enferma, mujer eterna.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Los frailes en jubón, hombres son.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
A buenas horas, mangas verdes
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Cosa muy querida, presto perdida.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Agua vertida, mujer parida.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Hija que casas, casa que abrasa.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Favor con favor se paga
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Hoy te lo dice tu amiga.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
No necesito niguas para ser tishudo.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Males comunicados, son aliviados.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.