Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Gran tocado y chico recado.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Mujer con toca, dos veces si.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Intimidades, solo en las mocedades.
Casa chica infierno grande.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
En casa llena no hay mujer mala.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
A fullería, cordobesías.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Remendar y dar a putas.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Como te cuidas, duras.
Hebra larga, costurera corta.
Faldas largas, algo ocultan.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A cualquier cosa llaman rosa.
La buena hija dos veces viene a casa.
La primera señora, la segunda escoba.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Nunca con menores, entables amores.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.