Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Pa' todo hay fetiche.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Cada uno dice quién es.
Cantando se van las penas.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Donde mores no enamores.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Bueno está lo bueno.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
La suerte es loca y a todos nos toca.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Mojarse el potito.
Lancha La no pasa en balde.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Pan casero, de ese quiero.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
A gran chatera, gran pechera.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Calle mojada, caja cerrada.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Cuando masques, no chasques.
Voz del pueblo, voz del cielo.