La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Palos con gusto no duelen.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Quien mocos envía, babas espera.
Más feliz que marica con dos culos.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Buena barba, de todos es honrada.
La familia pequeña, vive mejor.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Loquillo y los Trogloditas.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
La mala fe, no pare hembra.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.