Dulce y vino, borracho fino.
Hablar poquito, y mear clarito.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
A tal puta, tal rufián.
Gente de navaja, poco trabaja.
Buena vida, arrugas tiene.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Madre hay una sola.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A la zorra, candilazo.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Cuanto más amigos más cuentas.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Unos tanto y otros tan poco.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Cuanto más vieja, más pelleja.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
La moda no incomoda.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Llora tus penas y deja las ajenas.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Alegrías secretas, candela muerta.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Bailarines en cojos paran.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.