A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Mujer al volante, peligro constante.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
A mi, mis timbres.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Chico pueblo, grande infierno.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
La casa, la mujer la hace o deshace.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Colgar los guayos.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Cara de beato y uñas de gato.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Una en el papo y otra en el saco.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Dame pan y llámame perro.
Deja la h de ayer para hoy.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Hablara yo para mañana.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A la madrastra, el nombre le basta.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Una van de cal y otra van de arena.
El que está a las duras, está a las maduras.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.