Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Cada oveja con su pareja.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Principio quieren las cosas.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Madre ardida hace la hija tollida.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Agua caliente, salud para el vientre.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Come y bebe, que la vida es breve.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Después de que baile bien aunque sea fea.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Estoy hasta las manos.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Hablar a calzón "quitao".
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Está como padre, que le llevan la hija.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Casa de esquina, para mi vecina.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Salir junto con pegado.
Visitas, pocas y corticas.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.