Casa sin hijos, higuera sin higos.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Por unas saludes, no te desnudes.
A buena barbechera, mejor sementera.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
De padres asientos, hijos taburetes.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Viste a la escoba y parecerá señora.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Llevar bien puestos los calzones.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Poco y entre zarzas.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
A palabras necias, bofetones.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
En casa pobre no hay mujer buena.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Las medias, ni en los pies son buenas.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Buenas razones cautivan los corazones.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Ni hablar mujer, traes pistola.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Alábate cesto, que venderte quiero.