Bailar con la más fea.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Hacer buenas (o malas) migas.
Arriba canas y abajo ganas.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Pajes; mozos y era Perico solo.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Compañía de dos, compañía de Dios.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.