Burgáles, mala res.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Marido muerto, otro al puesto.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Buen comedor, buen dormidor.
El que hace la ley, hace la trampa.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Un deportista más, un delincuente menos.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
A los enemigos bárreles el camino.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Cual andamos, tal medramos.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La gente miedosa, es más peligrosa.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Según el sapo es la pedrada.
Hasta los animales se fastidian.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Errando errando, se va acercando.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
El que más puede, más aprieta.
Día de agua, taberna o fragua.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Hambre larga, no repara en salsas.
Mujer Besada mujer ganada.
Estar como las putas en cuaresma.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Boca de verdades, temida en todas partes.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Breve habla el que es prudente.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.