Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Quien primero viene, primero tiene.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
El ruin buey, holgando se descuerna.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
El que come aprisa, come mal.
De lo perdido, lo que aparezca.
A ese andar, llévalos mi baca.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El hombre después que le roban, pone candado.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.