El día que te casas, o te curas o te matas.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Hablar más que lora mojada.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El cantar, alegra el trabajar.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Cortesías engendran cortesías.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Bebido el vino, perdido el tino.
El que es sabio nunca enceguece.
Sabe más que los ratones colorados.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El que se casa, quiere casa.
A comida de olido, pago de sonido.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
A preguiça se deu bem.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Ausente, apenas viviente.
En enero, cada oveja con su cordero.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Todos la querían y entre todos la mataron.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Come santos, caga diablos.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
A su tiempo se cogen las uvas.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
El que mucho ofrece, poco da.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
A la puta, el hijo la saca de duda.
A cada pez le llega su vez.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Duro de cocer, duro de comer.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
A falta de reja, culo de oveja.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.