Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Así se mete, como piojo en costura.
No gastes pólvora en gallinazos.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
La gota que derramó el vaso de agua.
Santo que mea, maldito sea.
El que paga mal, paga dos veces.
De cuentos suele irse a chismes.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
A la virtud, menester hace espaldas.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
El que come y canta algún sentido le falta.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Casa de esquina, para mi vecina.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cuando te den, da.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Favor publicado, favor deshonrado.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
No gastés pólvora en chimancos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Haz bien y no mires a quien.