Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Dar caramelo.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
La venganza es un plato para tomar frío.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A escote, no hay nada caro.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Dios castiga, pero no ha palo.
La mujer en la cocina es una mina.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Ama como el lobo ama a la oveja
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
De suerte contentos, uno de cientos.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
La práctica perfecciona.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
La envidia es carcoma de los huesos.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
En el refugio del otro vive cada uno
Una en el papo y otra en el saco.
A ama gruñona, criada rezongona.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Donde manda el amo se ata la burra.
Putas y frailes andan a pares.