A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Callar como puta tuerta.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Más puede diligencia que ciencia.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Cada cosa pía por su compañía.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Por pedir, nada se pierde.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
De la abundancia viene la vagancia.
Con el engañador, se tú mentidor.
¿Mirón y errarla?.
Quien ama, teme.
Cada día trae su propio afán.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Como poroto de la chaucha.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Burgáles, mala res.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Alábate pato que mañana te mato.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.