Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Aire colado, a muchos ha matado.
El que muda de amo, muda de hado.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Al perro muerto, échale del huerto.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Cruz y raya, para que me vaya.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
No hay ladrón sin encubridor.
Trato es trato.
Ara con heladas, que matarás la grama.
A la hija, tápala la rendija.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Quien hace un cesto hace cien.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Fruto vedado el más deseado.
El que mucho escoge poco coge.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Por el becerro se amansa la vaca
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Al potro que le alabe otro.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Van al mismo mazo.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
El que mucho come, poco adelgaza.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Quien con toros anda, a torear aprende.
A calza corta, agujeta larga.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Lo tragado es lo seguro.