El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Casa ordenada, casa salvada.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Bodas y aguas, como son guiadas.
A buenos ocios, malos negocios.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Cosa hallada no es hurtada.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Quien hace, aplace.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Pasión tapa los ojos a la razón.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Riña de amantes, agua referescante.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Vereda no cría hierba.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El que guarda siempre encuentra.
Cada gallina a su gallinero.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
pajero como tenedor de oveja.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Que no te den gato, por liebre.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
A mala leña un buen brazado.
Jugarse hasta la camisa.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Toma y daca.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.