El caballo conoce por la brida al que lo guía.
O Corte o cortijo.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
La Cruz, la viña reluz.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Más peligroso que chocolate crudo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A tambor mayor, diana no.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Febrero, cebadero.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Casarás y amansarás.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Cual andamos, tal medramos.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
En llegando a San Andrés, invierno es.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Untar la carreta para que no chirrié.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Son como uña y mugre.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
En bote pequeño la buena mermelada.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
O todos moros o todos cristianos.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Feria de loco es el mundo todo.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Más perdido que un moco en una oreja.