Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Más ordinario que una monja en guayos.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
La ambición mató al ratón.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
A la larga, todo se arregla.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El que quiere baile, que pague músico.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Amistad de yerno, sol en invierno.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Hay que predicar con el ejemplo.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Te paso la pala diego
A la mujer y a la mula, vara dura.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Estoy hasta las manos.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Mal camino no va a buen lugar.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Bien guardar no es poco ganar.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Cada día olla, amarga el caldo.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
El mandar no admite par.
Al agradecido, más de lo pedido.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
El que la deba, que la pague.
Mañana será otro día.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.