De noche madrugan los arrieros.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Bueno es caer para más valer.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Beber, hasta la hez.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Jodido pero contento.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Palabra de boca, piedra de honda.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Hay que amarrar el tamal.
Tal padre, tal hijo.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
A cautela, cautela y media.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
El catalán de piedras hace pan.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Siempre hay un roto para un descosido.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
No se puede nadar y guardar la ropa.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.