Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Casa de esquina, para mi vecina.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Me doblo pero no me quiebro.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Casa nueva, no habites en ella.
La barca pasa, pero el río queda.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
El tiempo no pasa en balde.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
La oprtunidad la pintan calva.
De bajada todos los santos ayudan
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
La traición place, más no el traidor que la hace.
La mar que se parte, arroyos se hace.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Amor forastero, amor pasajero.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
La lengua queda y los ojos listos.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El nosotros anula el yo.
Haces mal, espera otro tal.