El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Al mejor caballo se le van las patas.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Paso a paso, se va lejos.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Reniego de señora que todo lo llora.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Al malo, lo mejora el palo.
Zapatero a tus zapatos.
Averiguelo, Vargas.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Sol puesto, obrero suelto.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Es el mismo perro, con diferente collar.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Pastelero a tus pasteles.
Tiene el sartén por el mango.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Saber es poder.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
No somos ríos, para no volver atrás.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.