La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
No se hablar, y me mandas predicar.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Obras vea yo; palabras, no.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Con el engañador, se tú mentidor.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Enero mes torrendero.
Barbas mayores quitan menores.
Echando a perder se aprende.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Buena burra hemos comprado.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Al rey muerto rey puesto.
De un peligro, con otro me libro.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Todas las cosas pasan como el viento.
Fraile convidado echa el paso largo.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Más vale callar que con borrico hablar.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
De arriero a arriero no pasa dinero.