Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Pedir peras al olmo.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
La lima, lima a la lima.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Hablar poquito, y mear clarito.
Labrador de capa negra, poco medra.
A falta de reja, culo de oveja.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El que corre mucho, atrás se halla.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Hace más el que quiere que el que puede.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Machete caído indio muerto.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Que saben las vacas de montura.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Pajes; mozos y era Perico solo.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Esa es carne para los perros.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Las paredes tienen oidos.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El que nace chicharra, muere cantando.
Buena fama, hurto encubre.
Tiran más tetas que carretas.
El más fuerte teme a la muerte.
Ante la duda, la más madura.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.