Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Nunca falta un culo para un bacín.
Barba bien bañada, medio rapada.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La espina, ya nace con la punta fina.
O faja o caja.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Ligera de cascos.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Culo veo, culo quiero.
A caballo que se empaca, dale estaca.
El cebo oculta el anzuelo.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El que nace capacho, muere serón.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Buena barba, de todos es honrada.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A un bagazo, poco caso.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
A barba muerta, obligación cubierta.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Mente sana, cuerpo sano.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
La cabra come el césped allí donde se ata.