A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
A mala leña un buen brazado.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Copas son triunfos.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
No hay pero que valga.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La soga, tras el caldero.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Más doblado que carpa de camión.
A quien vela, todo se le revela.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Parecer uña y carne.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Maña y saber, para todo es menester.
Duro de cocer, duro de comer.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Qué pacaya te echaste encima!
Cada oveja con su pareja.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Nada tiene al que nada le basta.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Cada cosa tiene su precio.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.