Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Dar en el clavo.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
No coma cuento coma carne.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
El ojo del amo engorda al caballo.
De lo vedado, un solo bocado.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Buena mula, mala bestia.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Haber de todo, como en botica.
Ave por ave, el carnero si volare.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Más tira coño que soga.
El borriquito delante, para que no se espante.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Al tonto se le conoce pronto.
Necio que sabe latín, doble rocín.
La zorra nunca se mira la cola.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Con los años viene el seso.
Más vale oler a asno que a muerto.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Al bobo, múdale el juego.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Boca ancha, corazón estrecho.
Gente de montaña, gente de maña.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El que del campo viene, cenar quiere.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Como pecas, pagas.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.