El demonio no duerme.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El buen instrumento saca maestro.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Nunca cagues más de lo que comes.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Los celos ciegan la razón.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Una sola araña cien moscas apaña.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El que no anda, no tropieza.
Agua cocida, saludable y desabrida.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El hombre después que le roban, pone candado.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Un indio menos, una tortilla mas.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
De suerte contentos, uno de cientos.
Bodas largas, barajas nuevas.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
No hay borracho que coma lumbre.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
El mandar no tiene par.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.