Mucho beber y no caer, non pode ser.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Hacer un hueco para tapar otro.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Caballo corredor, pronto se cansa.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
La que no baile, de la boda se marche.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Baila más que un trompo.
Bien casada, o bien quedada.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Indio con puro, ladrón seguro.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Gota a gota, la mar se agota.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El uso hace al maestro.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
No tocar pito.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
No se puede servir a dos señores.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Ládreme el perro y no me muerda.
Hacer buenas (o malas) migas.
El marido celoso nunca tiene reposo.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Lo bello es difícil.
Pocas palabras son mejor.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Estómago vacío no tiene oídos.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A cada lechón le llega su noche buena.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
A buena hora pidió el rey gachas.