Todos los gatos son pardos.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
La morena, de azul llena.
Los justos pagan por pecadores.
El monte tiene ojo.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
El buen vino para el catador fino.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Más tira coño que soga.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Tronar como un arpa vieja.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Ara bien y cogerás trigo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Febrero, cebadero.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Sin harina no se camina.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A este son, comen los del ron, ron.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Los casados, casa quieren.
El hombre haragán trabaja solo al final.
De puta a puta, taconazo.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.