Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Dar una higa al médico.
Te están dando Atol con el dedo.
Hombre casado, burro domado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
En carrera larga no se pisa base.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Casa chica infierno grande.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El abismo lleva al abismo
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Obra con amores y no con buenas razones.
Quien se casa, mal lo pasa.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
En Octubre, de la sombra huye.
la ropa son alas.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Para su madre no hay hijo feo.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Reza, pero no dejes de remar.
La vaca grande, y el caballo que ande.
El que escucha su mal oye.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Juez con prisa, juez que yerra.