Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
A bloque, la casa en roque.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Tenés cola que te machuquen.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Cría cuervos y tendrás más.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
En casa llena presto se guisa la cena.
Los extremos se tocan.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que tiene capa, escapa.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Lo tragado es lo seguro.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
No hay que pedirle peras al olmo.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Quien hace por común, hace por ningún.
Buey harto no es comedor.
Hazte responsable de tus actos.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La puerca tira del tapón
Bueno está lo bueno.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Dale con que va a llover.
Hay que hacer de tripas corazones.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Ave que vuela, a la cazuela.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.