Tenés cola que te machuquen.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A bloque, la casa en roque.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Cría cuervos y tendrás más.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
En casa llena presto se guisa la cena.
Los extremos se tocan.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que tiene capa, escapa.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Lo tragado es lo seguro.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Hazte responsable de tus actos.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
No hay que pedirle peras al olmo.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Quien hace por común, hace por ningún.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Buey harto no es comedor.
A palabras vanas, ruido de campanas.
La puerca tira del tapón
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Bueno está lo bueno.
Hay que hacer de tripas corazones.
Dale con que va a llover.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Ave que vuela, a la cazuela.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.