Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Costumbre mala, desterrarla.
Pobreza no es vileza.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Fue sin querer...queriendo.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Esto son habas contadas.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Presto rico, presto pobre.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
El diablo nunca duerme.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Con agua pasada, no muele el molino.
A confite de monja pan de azúcar.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Cántaro roto para tiesto vale.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Marido rico y necio no tiene precio.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
A barbas honradas, honras colmadas.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Cada cosa pía por su compañía.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Cuando el pobre lava, llueve.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Dar lo mismo mugre que jabón.