En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
A Dios, nada se le oculta.
Todo tiene solución menos la muerte.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El que regala, no vende; pero sorprende.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Dos es compañía, tres multitud.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Hay que hacer de tripas corazones.
Del odio al amor hay solo un paso.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Palabras de santo, uñas de gato.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
Ni vive, ni deja vivir.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Por el becerro se amansa la vaca
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Chica centella gran fuego engendra.
Agua caliente, salud para el vientre.
Sacar los trapos al sol.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Cinco: por el culo te la hinco.