Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Amor es el verdadero precio del amor.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Nada con nada, total nada.
Deja que el buey mee que descansa.
Belleza sin bondad es como un vino picado
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Al potro que le alabe otro.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Tiene más dientes que una pelea de perros
El vino no tiene vergüenza.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Domingo sucio, semana puerca.
El amor todo lo vence.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El toro y el melón, como salen, son.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La muerte tiene las piernas frías.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Igual con igual va bien cada cual.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El que tonto nace, tonto muere.
La risa hace buena sangre
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
El amor no se compra con dinero.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
¡A darle que es mole de olla!
Cortesías engendran cortesías.
Para que quiere cama el que no duerme.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.