Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
A cazuela chica, cucharadica.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
El vino es la teta del viejo.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Hay desgracias con suerte.
De suerte contentos, uno de cientos.
La larga visita la alegría quita.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Después de la risa viene el llanto.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Mañana te lo dirá la vida.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Untado un dedo, untada toda la mano.
No saber de la misa la media.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Hasta el final nadie es dichoso.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
A fullero, fullero y medio.
El que no te ama, burlando te difama.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Más ordinario que una monja en guayos.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Cada cosa tiene su precio.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.