Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Al loco y al fraile, aire.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Desbarata hasta un balín.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Haz bien y vive alegre.
A chico pié, gran zapato.
Hablen cartas y callen barbas.
A Dios, lo mejor.
La barca pasa, la orilla queda
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Mudarse por mejorarse.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
A muertos y a idos, no hay amigos.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Reloj y campana, muerto mañana.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Bailarines en cojos paran.