Baños, hasta los cuarenta años.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Cada cual es rey en su casa.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Dar el consejo y el vencejo.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Buey hermoso, no es para trabajo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A liebre ida, palos al cubil.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Comer sin vino, comer canino.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
La mala vida acaba en mala muerte.
La familia pequeña, vive mejor.
Dar de comer al diablo.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
A rey muerto, principe coronado.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Obra común obra de ningún.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Faena acabada, faena pagada.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.