Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
A la puta, el hijo la saca de duda.
La muerte todas las medidas vierte.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Un día de obra, un mes de escoba.
Dolor de viuda, bien poco dura.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Una sola vez no es costumbre.
Es de sabios cambiar de mujer.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Comida hecha, amistad deshecha.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Jugarse hasta la camisa.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Que dulce queda la mano al que da.
Dar en el clavo.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
A candil muerto, todo es prieto.
Buena cara dice buen alma.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Darás con la cabeza en un pesebre.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Obra con amores y no con buenas razones.
La suerte de la fea, la bella la desea.
La vida da muchas vueltas.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Beberás y vivirás.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.