Cada villa, su maravilla.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Palabras de santo, uñas de gato.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
De día beata, de noche gata.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Bestia alegre, echada pace.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Salud perdida, salud gemida.
Al mal tiempo, buena cara.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Llegar y besar, suerte es singular.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A la virtud, menester hace espaldas.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
La virtud es de poco sueño.
Buena condición vale más que discreción.
La virtud en sí es un premio
Riqueza vieja es la nobleza.
Culo veo, culo quiero.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
La alegría es gemela
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Más fea que un carro por debajo.
A fullería, cordobesías.
No acose, que la están peinando.