Hay ropa tendida.
Mujer casada, casa quiere.
Orden y contraorden, desorden.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La fortuna a los audaces ayuda.
Entre más apuro menos prisa.
El que tenga tienda, que la atienda.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Hacer de necesidad virtud.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Mucho apretar, listo aflojar.
Hacer la plancha.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
A fin de año, remienda tu paño.
Entra, bebe, paga y vete.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Sirva de algo mientras se muere.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Quien la haga que la pague.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Leerle a uno la cartilla.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Volverse humo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Caridad con trompeta, no me peta.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Del viejo el consejo.
Dos es compañía, tres multitud.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Una sola mano no aplaude.
Llenarle la cuenca a alguien.
Hacer una cosa en un avemaría.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Remienda paño y pasarás año.
Atrás viene quien las endereza.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.