Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Cava, cava y encontrarás agua.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Esto son habas contadas.
Mal es acabarse el bien.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
El que guarda siempre encuentra.
No te duermas entre las pajas.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El mucho joder empreña.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Dar de comer al diablo.
Quieres más o te guiso un huevo.
Como el espigar es el allegar.
De higos a brevas, larga las lleva.
No dar pie con bola.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
No hagas trampa en que caigas.
Males comunicados, son aliviados.
Al pan se arrima el perro.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A casa vieja, portada nueva.
Mujer mayor, es la mejor.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Hacer algo de cayetano.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
El tiempo aclara las cosas.
El mandar no admite par.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.