Esto está en chino.
El trabajo es la ley y a todos agita.
La ocasión llega, llama y no espera.
Llevar agua al mar.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
A buen santo te encomiendas.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Maestro, El se puede comer la regla.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Dale con que va a llover.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Al mal paso, darle prisa.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dame rojura y te daré hermosura.
La ocasión asirla por el guedejón.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
No saber de la misa la media.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Al roble no le dobles.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Dádiva forzada no merece gracias.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.