El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
De lejos parecen y de cerca son.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Buena vida, arrugas tiene.
Todo hombre tiene su manía.
El mal llama al mal.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
A quien presta nada le resta.
El buen cirujano. opera temprano.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Buen lector, mal escribano.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Lo pasado, pisado.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Casa chica infierno grande.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Gato gordo, honra su casa.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.